La encrucijada energética explora cómo escapar de “la zona roja de alarma”
La energía mueve el mundo. Y controlar el suministro energético implica disponer de un superpoder que marca el paso de los países y sus ciudadanos. La segunda jornada del World in Progress (WIP)...
La energía mueve el mundo. Y controlar el suministro energético implica disponer de un superpoder que marca el paso de los países y sus ciudadanos. La segunda jornada del World in Progress (WIP), el foro internacional que organiza el Grupo PRISA en Barcelona, ha servido para sentar en la misma tribuna al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, al economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Tim Gould, y a la diputada de la Asamblea Nacional de Francia y exministra de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, en una ponencia para tratar de abordar la transición energética en un mundo cada vez más fragmentado. “Estamos en un momento excepcionalmente frágil en los mercados de gas y crudo, una de las mayores amenazas a las que se enfrenta el mundo”, ha señalado el representante de la AIE. En “la zona roja de alarma”, ha incidido.